Y tú me lo preguntas,
cuando tiendes a mis pies
alfombras multicolores,
mullidas,
preñadas de futuros...
¿Y tú me lo preguntas?
-marian tarazona-
Y tú me lo preguntas,
cuando tiendes a mis pies
alfombras multicolores,
mullidas,
preñadas de futuros...
¿Y tú me lo preguntas?
-marian tarazona-
para llenar de colores el interior,
Y las campanas no llaman a misa.
Y las espadañas se llenan de cables.
Las iglesias, lo mismo que los pequeños pueblos,
quedan abandonados a su suerte...
-marian tarazona-
Tumbada a tu lado, y en silencio,
sin apenas respirar, levanto mi mano
y hacia ti la acerco.
Mi dedo a un milímetro de tu piel,
semejando una mariposa,
pasea por tus poros.
Absorbo tu sudor, lo bebo,
e intento calmar esa profunda sed
que de ti siento.
Una rendija en la ventana sonríe,
se alía con la magia,
y un rayo juguetón se posa en el tálamo.
Sobre él, despacito,
danzan miles de estrellas doradas,
millones de sueños inconclusos.
El trino de un ave acompaña el baile,
una sonrisa se escapa de mi boca,
y un suspiro brota de mi alma.
Mi cuerpo se acerca al tuyo,
y a cámara lenta, sin prisa,
mis manos se posan en ti.
Te oigo suspirar y todo se hace uno,
la luz, el calor,
y hablan el mismo idioma.
-marian tarazona-
2011
Pequeñas luces
iluminan nuestros pasos,
mientras las hojas danzan
entre cruces y flores,
susurran al viento viejos poemas,
recordando a los que no volverán,
pero siguen habitando
en nuestra memoria.

Ni
uno antes,
ni
dos después.
Todo
en su momento.
No
apresures.
Luz,
número y color,
y
un artesonado
que
teje fondos de balcón,
allí
donde tus pies, nerviosos,
bailan
buscando mi noche...
-marian
tarazona-